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Aceite de oliva

Colesterol y triglicéridos altos

Si se pregunta si teniendo los niveles de colesterol y triglicéridos altos debe cambiar de aceite de oliva a aceite de girasol este artículo le ayudará a despejar dudas.  ¿Es más sano el aceite de girasol o solo se debe cambiar cuando el colesterol nos marca unos niveles elevados?

En primer lugar aclararemos que el colesterol es una sustancia cerosa que se encuentra en las grasas de la sangre. Para que el cuerpo continúe produciendo células sanas necesita colesterol, tener colesterol alto puede aumentar el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca.

Cuando se tiene el colesterol alto se da la posibilidad de que se creen depósitos grasos en los vasos sanguíneos. Con el tiempo, estos depósitos dificultan que la sangre fluya a través de las arterias. Cuando esto ocurre hay posibilidades de que el corazón ya no reciba toda la sangre rica en oxígeno que necesita, lo que aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. El hecho de que llegue menos sangre al cerebro además puede provocar un accidente cerebrovascular.

Tener el colesterol alto puede ser hereditario, aunque suele ser el resultado de la elección de un modo de vida poco saludable; por lo tanto, se puede prevenir facilmente y tratar. Llevar una dieta saludable, hacer ejercicio regularmente y, a veces, tomar algún tratamiento pueden lograr mucho para reducir el colesterol alto.

¿Que podémos hacer para rebajar los niveles de colesterol ?

Ventajas del aceite de oliva y ventajas del aceite de girasol

Desde hace mucho tiempo se conoce que el aceite de girasol puede aportar a la dieta esteroles vegetales que disminuyen la absorción del colesterol en el tubo digestivo, produciendo una reducción del colesterol LDL sin afectar al colesterol HDL o a los triglicéridos. Por este motivo es posible que haya médicos que recomienden tomarlo como medida preventiva o complementaria para un determinado tratamiento, en lugar del aceite de oliva.

Estos esteroles vegetales podemos encontrarlos también en las legumbres, además de en frutos secos, pan y vegetales (en todos estos últimos en menor medida, pero aun así muy recomendables).

Por otro lado, son muy numerosos los estudios que arrojan luz sobre una gran cantidad de propiedades que aporta el aceite de oliva virgen extra a nuestro organismo. El principal y más destacable es sin duda el ácido oleico (ácido graso mono insaturado), cuyo poder no solo reduce el colesterol LDL sino que aumenta el colesterol HDL, comúnmente conocido como colesterol “bueno”. Además del ácido oleico, el aceite de oliva tiene un alto nivel de vitaminas liposolubles, especialmente la vitamina E y antioxidantes.

Ante esta disyuntiva para atajar el problema, siempre es más recomendable seguir tomando aceite de oliva, especialmente el virgen extra. Se puede tomar crudo o se puede usar para preparar platos más elaborados, como los que componen la dieta mediterránea.

Síntomas

Los niveles altos de triglicéridos suelen venir casi siempre de problemas de sobrepeso u obesidad, de un consumo excesivo de alcohol, de dietas ricas en azúcares refinados o de fumar.

Son factores que hacen que nuestro cuerpo se vuelva contra nosotros y nos cree problemas de salud graves.

Por ello es recomendable hacer ejercicio periódico y una buena dieta, como la mediterránea, que incluye en uno de sus pilares el aceite de oliva.