El aceite en el ambarazo
Aceite de oliva,  Salud

El aceite de oliva en el desarrollo fetal

Tomar aceite de oliva en el embarazo tiene un efecto positivo en el desarrollo del feto.

El aceite de oliva en el embarazo es recomendable y tiene beneficios a largo plazo.

El aceite de oliva virgen extra en nuestra dieta es saludable por distintos motivos. Mediante su ingesta se ayuda a reducir enfermedades cardiovasculares, es antioxidante, cuida nuestros huesos, fortalece el sistema inmunológico. Todo esto no solo es aplicable a todas las personas y edades y también en las embarazadas.

Estudios recientes han demostrado que el aceite de oliva virgen extra aporta beneficios durante el embarazo.

Estos beneficios actúan en el embarazo. Además, una vez que el bebé llega a la vida adulta estos beneficios están presentes.

Para que se produzca un correcto desarrollo cerebral en la fase de embarazo, el feto necesita ácidos grasos. El aceite de oliva es rico en ácidos grasos, por lo que le ayuda al aporte de esos nutrientes.

Lo mejor de todo esto es que, en edad adulta, el cerebro conserva la capacidad de prevenir el daño y de mejorar. Una dieta rica en grasas monoinsaturadas, hace que el cerebro resista mejor las actividades diarias y el estrés que le provocan al cerebro. Y precisamente el aceite de oliva virgen extra contie grasas monoinsaturadas.

El aceite en el ambarazo

El aceite de oliva en el embarazo se aconseja consumirlo además para: prevenir depresiones post-parto, ayuda a prevenir los problemas circulatorios que pueden llegar a surgir en el embarazo y reduce el colesterol, reduce el riesgo de padecer arterioesclerosis

Hoy día hay muchas restricciones para las mujeres embarazadas, de las cuales hacen que sea una auténtica tortura pensar día a día qué alimentos pueden tomar con seguridad y cuáles no. Sin embargo, el aceite de oliva virgen extra no solo se puede tomar con total tranquilidad, sino que está recomendada la ingesta de aceite de oliva en el embarazo.

Recomendaciones a la hora de tomar aceite de oliva en el embarazo.

Procura tomarlo en crudo, ya que al freírlo puede sentar mal y además aporta calorías extra innecesarias.

Una buena idea en tomar tostadas de aceite en el desayuno o consumirlo en las ensaladas. Es recomendable no abusar tampoco del él, con una o dos cucharadas basta.

Se puede tomar una cucharada de aceite de oliva virgen extra en ayunas cada mañana si a lo largo del día no se va a consumir.

http://www.mondoliva.com/apuntes_sobre_salud-embarazo_y_gestacion.htm